Renovar la marca de Marcucci, fundada en 1937 y parte esencial de la escena musical de Rafaela, fue un acto de respeto y proyección. Supo ser fábrica de pianos Brandt y hoy sigue siendo una tienda de instrumentos excepcional, que preserva el oficio y las formas de vincularse en una relación genuina con quienes hacen música. El rebranding puso en valor todo lo que representa para la comunidad y la preparó para nuevos escenarios: presencia digital, proyección e-commerce y un espacio que hoy late con música en vivo. Siempre manteniendo el foco en permitir, desde la transparencia, que suceda lo verdaderamente importante: la música y lo humano.