LAVA no es una típica galería de arte, es una galería viva. En un ecosistema donde la distancia entre el arte y el público suele ampliarse, el rebranding buscó acortar esa brecha y posicionar la marca como un espacio dinámico, provocador y contemporáneo. Un lugar donde se expone, se piensa y se produce. Con un enfoque fuerte en formación, circulación y profesionalización, la nueva identidad visual refleja su carácter experimental y su rol activo dentro de la escena artística de Rafaela y el país.